Posts Tagged ‘muerte’

Captan muerte de una estrella

mayo 22, 2008

Un equipo de astrónomos logro capturar y grabar los primeros momentos del estallido de una enorme estrella.

Tras décadas de búsqueda, con la ayuda de los mejores telescopios del mundo, los investigadores observaron el extraordinario evento.

Previamente, los científicos no habían podido más que estudiar a estas supernovas varios días después de que estallaran.

Los resultados, publicados en la revista Nature, muestran que durante las dos primeras horas después de la explosión una bola de fuego gigante lanzó desechos radiactivos al espacio.

Las estrellas que explotan, o supernovas, son uno de los eventos más espectaculares del universo y producen una cantidad de energía comparable a la detonación de billones de bombas nucleares simultáneamente.

Normalmente, el fenómeno ocurre cuando una enorme estrella -más de ocho veces mayor que el Sol- se queda sin “combustible” y colapsa para formar un vestigio ardiente llamado estrella de neutrones.

Su brillo extremo permite que se vean desde galaxias lejanas.

Pero los observadores sólo pueden ver esta emisión óptica varias horas o días después de la explosión, por lo que los primeros momentos de una supernova son todo un misterio.

Muerte y nacimiento

Esta vez, lo que ocurrió en la constelación de Lynx fue capturado por pura casualidad.

Alicia Soderberg, de la Universidad de Princeton en Nueva Jersey, Estados Unidos, y sus colegas estaban utilizando el telescopio espacial Swift para observar la galaxia espiral NGC2770.

Ellos vieron una explosión de Rayos X extremadamente luminosa en un área del cielo que no había mostrado señales de ningún tipo dos días atrás.

“Estuvimos en el momento preciso, en el lugar preciso, utilizando el telescopio preciso”, manifestó Soderberg.

Muere una estrella

Las observaciones iniciales fueron ampliadas por algunos de los mayores telescopios del mundo, que estudiaron el fenómeno por más de 30 días para asegurar que se trataba en efecto de una supernova.

“Pudimos observar cómo evolucionaba la explosión desde el mismo comienzo”, aseveró Edo Berger, de los Observatorios Carnegie, de California.

Entretanto, Kim Page, de la Universidad de Leicester, quien dirigió el análisis de los Rayos X, declaró: “Esta observación es el mejor ejemplo logrado hasta ahora de la muerte de una estrella y el nacimiento de una estrella de neutrones”.

Los astrónomos dicen que las supernovas son parte de la historia de la formación del universo debido a que sus grandes explosiones crearon muchos de los elementos que componen los planetas.

La captura de la muerte de la estrella ayudará, según los expertos, a resolver algunos misterios del nacimiento de las estrellas de neutrones y los agujeros negros.

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Muerte de Adriano González León enluta la literatura venezolana

enero 14, 2008

El escritor venezolano Adriano González León, ganador del premio Biblioteca Breve (Barcelona) en 1968 con “País Portátil”, que luego fue llevada al cine, murió en Caracas a los 77 años de edad. González León, quien murió de un infarto, confesó hace unos años estar “¡harto de que crean que sólo escribí un libro, y además portátil!”.

González León, de quien frecuentemente sus biógrafos coinciden en que “se bebe la vida de varios tragos”, publicó a mediados de la década pasada su última novela, “Viejo”, que el Nobel colombiano de Literatura, Gabriel García Márquez, dijo entonces que era la que le hubiera gustado escribir a él.

El escritor, abogado, profesor de literatura, crítico literario, poeta, productor de televisión y diplomático, nació en la ciudad de Valera, a 600 kilómetros al suroeste de Caracas, y publicó en 1959 su primer libro “Las hogueras más altas”, al finalizar un año antes la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, contra quien dirigió su lucha política de esos años.

Según la Agencia Bolivariana de Noticias (ABN), entre sus otras obras destacan los cuentos “Asfalto-Infierno” (1963), “Hombre que daba sed” (1967), “Hueso de mis huesos” (1997) y “Damas” (1979).

Asimismo, “De ramas y secretos” (1980), “El libro de las escrituras” (1982), “Solosolo” (1985), “Linaje de árboles” (1988), “Del rayo y de la lluvia” (1991), “El viejo y los leones” (1996) y “Viento Blanco” (2001).

James Brown relata su propia vida en un libro un año después de su muerte

diciembre 23, 2007

Ni siquiera su música o su capacidad de superación lograron cambiar el funesto destino que anunciaba una infancia marcada por el abandono y las drogas, relata James Brown en su autobiografía, “I feel good”, ejemplo de la convulsión social de un siglo vivido en permanente posguerra y de sus consecuencias.

Presenciar una de sus irrepetibles actuaciones sobre un escenario suponía verle exorcizar en directo sus demonios interiores, aquellos que hacían de su vida una experiencia turbulenta e imprevisible y que le dotaron de una compleja extravagancia artística hasta convertirle en un intérprete único.

Este volumen, editado en España por Global Rhythm, llega a las librerías cuando se cumple un año del fallecimiento del legendario cantante nacido en Georgia, el estado norteamericano de la segregación racial, y supone un testimonio directo que desvela la esencia de una gloria musical que pasó por prisión después de haber ganado un premio Grammy.

La autobiografía del llamado “padrino del soul” o “Míster Dinamita” comienza con un prólogo de Marc Eliot -que ha plasmado sobre el papel la vida de otros grandes de la música como Barry White, Donna Summer y Bruce Springsteen-, para quien “la figura de James Brown en el imaginario colectivo sólo fue superada por la realidad de su persona, una mezcla perfecta de fanfarronería, grandeza y trivialidad” que conseguía emocionar al público.

La elocuencia era uno de los secretos del éxito de este icono cultural y social estadounidense, criado en un barrio marginal de Carolina del Sur en 1933 y abandonado por sus padres antes de cumplir los cinco años, cuando se mudó a la casa de su tía Honey, un gueto en donde convivía con el alcohol, las drogas y la prostitución junto con otros dieciséis niños de su propia familia que se encontraban en sus mismas condiciones.

Pocas posibilidades de futuro se avistaban para un niño que fue limpiabotas y jornalero en los campos de algodón antes de ganarse la vida invitando a los soldados a su propia casa para que disfrutaran de los servicios de las chicas que habitaban en ella, pero fue un innato amor por la música lo que, en parte, salvó su destino: era capaz de tocar la armónica y el piano con apenas siete años.

The famous flames fue su primera banda a mediados de los cincuenta, y “I got you (I feel good)”, “Get up (I feel like being a sex machine)”, “Please please please”, I’am black and I’m proud”, y “Living in America” los éxitos en solitario que le convirtieron en estrella del soul y el rhythm and blues, además de pionero en géneros que renovaron los ritmos negros, como el funk o el rap, y ejemplo de emancipación que superó toda traba racial.

El único que podía medirse a James Brown en los años 50 era Little Richard, capaz de infiltrarse en las listas de pop blanco y de igualar el magnetismo de Brown. En 1986 el cantante afroamericano aún se mantenía en las listas de éxitos con “Living in America”, banda sonora de la película “Rocky IV” y una especie de himno patriótico, con el que obtuvo un premio Grammy.

Pero bajo el triunfo musical de James Brown subyace una inevitable conducta delictiva, herencia de una atroz infancia de la que nunca pudo escapar y que le llevó a la cárcel en varias ocasiones acusado de agresiones físicas, tenencia ilícita de armas, consumo de drogas y fraude fiscal.