Arañando una zona de terremotos

Un grupo de científicos terminó la primera etapa de un ambicioso plan para hacer perforaciones en una región sísmica cercana a Japón.

En el proyecto se hicieron perforaciones de 1,4 kilómetros en el suelo marino, que produjeron imágenes en tres dimensiones de fracturas que se producen dentro de la zona de terremotos.

Durante el siglo pasado, en la depresión geológica de Nankai Trough ocurrieron terremotos y tsunamis que dejaron un elevado número de muertos.

Eventualmente lo que se busca es colocar instrumentos a 6 kilómetros de profundidad en la corteza con la posible finalidad de instalar un sistema de alerta rápida.

Los hallazgos de la fase inicial del Experimento de la Zona Sismogénica de la depresión Nankai Trough (NanTroSEIZE) fueron presentados en Viena, en la reunión anual de la Unión Europea de Geociencia.

Interés

“Quizás es un poco obvio, después del tsunami de 2004, que estemos interesado en hacer esto”, señaló uno de los directores del proyecto, Harold Tobin.

“El terremoto de Sumatra es un buen ejemplo del hecho de que los grandes terremotos del planeta suceden en zonas de subducción, donde ocurre que una placa tectónica se desliza por debajo de otra”.

“Y virtualmente todos los grandes terremotos, los de magnitud ocho o nueve o más, suceden en el mar; así que tenemos que ir al mar para estudiar los bordes de las placas, las verdaderos fallas que generan esos terremotos”, explicó el investigador de la Universidad de Michigan.

La depresión de Nankai, que está situada próxima a la costa sudeste de Japón, epicentro de los terremotos de Tonankai de 1944 y Nankaido en 1946 que excedieron los ocho grados de magnitud, es estructuralmente similar a la de Sunda Trench, donde se originó el tsunami de 2004, agregó.

La visión de la falla

Desde septiembre del año pasado se perforaron ocho hoyos de distinta profundidad en Nankai Trough, utilizando el nuevo barco japonés de investigación Chikyu.

Las perforaciones atravesaron la “zona megasplay”, la región por encima del camino de subducción en sí, que está lleno de fallas.

Los escáners de tres dimensiones hechos a bordo del Chikyou con muestras tomadas de estas perforaciones revelan algunas de las presiones a las que es sometida la roca cuando la placa tectónica filipina desciende por debajo de Japón.

“Usamos esta tomografía computarizada para escanear el interior de las muestras de la corteza, en vez del cuerpo humano”, señaló el codirector de la investigación, Masataka Kinoshita.

“Esto da imágenes de densidad en tres dimensiones, de la misma forma como veríamos el cerebro o los huesos en el cuerpo humano”.

Tal como habían anticipado los investigadores, la mayoría de las líneas de fractura se sitúan en la dirección en la que estas placas se están moviendo.

Pero una muestra de la corteza mostró líneas de fractura situadas a 90 grados.

La elaboración de mapas de estas líneas de fractura podría indicar qué partes a lo largo de la zona de subducción están “inmovilizadadas” -donde la placa descendiente se engancha con la de arriba- y cuales están sueltas y se pueden mover libremente.

Eso, a su vez, daría algunos parámetros para la probable escala de un tsunami que, se cree, ocurre en esta región cuando las fuerzas de la placa superior enganchada aumentan demasiado y la placa se separa bruscamente hacia arriba, liberando su energía acumulada sobre el agua que tiene encima.

Las primeras perforaciones también atravesaron el “prisma acrecionario” donde material como barro, agua y rocas sueltas es transportado hacia abajo por la descendiente placa filipina.

Alguna de las muestras de la corteza revelaron pruebas de deslaves submarinos anteriores.

Planes profundos

La primera fase de la expedición NanTroSEIZE apenas arañó la superficie del lugar que quieren alcanzar los científicos.

“Más adelante en el año efectuaremos nuevas perforaciones poca profundas”, señaló el doctor Tobin. “En 2010 ó 2012 intentaremos perforar dos hoyos profundos de cerca de 6 kilómetros”.

“Podremos conseguir muestras de la corteza a través de la zona de la falla donde se ramifica abajo y también colocaremos instrumentos dentro de las perforaciones”.

El gobierno japonés contempla lanzar un cable submarino hasta la depresión de Nankai Troigh. Esto permitirá conseguir datos de los sismómetros y otros instrumentos dentro de la zona de subducción, que luego serán transportados a tierra firme para su análisis.

Como mínimo, esto permitirá un acercamiento sin precedentes a lo que sucede en una vasta zona de terremotos.

En el mejor de los casos, se convertirá en una herramienta para predecir terremotos y tsunamis.

El gobierno japonés dice que las probabilidades de que un evento de gran magnitud suceda en la depresión de Nankai Troigh en los próximos 30 años son de más del 50%.

Además, los hallazgos que se encuentren aquí o las técnicas que se desarrollen podrían ser aplicadas en otras regiones similares, entre las que se incluye la de Sunda Trench, que provocó tanta devastación en 2004.

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